Nacional empato con River Plate 1-1
Foto: Internet.
Equipo colombiano tendrá que vencer en Buenos Aires para ser campeón de la Copa Suramericana 2014
En un partido con dominio alterno, Atlético Nacional empató a un tanto con River Plate de Argentina y tendrán que vencer al conjunto gaucho, en el partido de vuelta, por cualquier marcador en el tiempo regular o por disparos desde el punto penalti, para poder consagrase campeón de la actual Copa Suramericana.
Incidencias
El conjunto "paisa" pudo haber tomado una ventaja, que a la postre pudiera ser definitiva, en los primeros 45 minutos, del agradable partido que se cumplió en el Atanasio Girardot, de la ciudad de Medellín. Pero no logró traducir en goles el juego brillante que tuvo y su rival, volteó la "arepa" en el segundo tiempo y empató la serie (1-1) y ahora tiene la posibilidad de conseguir el título en su casa.
River entró asustado en la primera etapa y Nacional comenzó a aprovechar la espalda de los laterales, uno jovencito e improvisado (Emmanuel Mammana, 18 años, solo tres partidos con el primer equipo), y el otro, jugado al ataque (Leonel Vangioni, 27 años, de quien dicen que jugará en el Milán en el 2015).
Todo lo que creó Nacional por la banda derecha terminó en jugadas de peligro, porque Edwin Cardona puso a correr a Orlando Berrío y cada vez que el 17 de Nacional tomaba impulso, la tribuna vibraba y los visitantes temblaban. El problema es que todo ese juego solo sirvió para anotar un gol, a los 34 minutos, cuando Berrío, cansado de lanzar centros en busca de Luis Carlos Ruiz, decidió tirar al arco, al segundo palo, donde Barovero, que cuidaba el primero, no llegó.
Aparte de esa, tuvo otras dos opciones de anotar, entre estas un tiro libre de Edwin Cardona a los cinco minutos que pegó en el poste y otro remate de Berrío, a los 38, que atajó el portero. En la zona izquierda del ataque estaba Jonathan Copete, al que le ganó esta vez la torpeza: tuvo un cabezazo de gol y rechazó al lateral, y también la posibilidad de encarar a Barovero, pero con el pie derecho cortó todo el avance que había logrado con el izquierdo.
River no aparecía. El técnico Marcelo Gallardo anunció que el equipo iba a tener el dominio del balón, pero casi siempre lo vio pasar. Solo tuvo una oportunidad de anotar, a los 31 minutos, un centro de Vangioni que no encontró a Teófilo Gutiérrez. (Lea aquí: 'Pudimos haber ganado, fue un buen espectáculo': Teo Gutiérrez.)
Hubo un hecho puntual que comenzó a cambiar el partido. Poco después del gol de Nacional, Alejandro Bernal se fue lesionado. Osorio mandó al campo al venezolano Alejandro Guerra. Y con ese cambio, el equipo perdió el equilibrio, la marca en la mitad y, lo peor, la pelota.
Para el segundo tiempo, parecía que los equipos hubieran intercambiado camisetas en el camerino y hubieran salido a jugar con la ropa del rival, porque el libreto que tuvieron al comienzo parecía interpretarlo el equipo que tenían ahora al frente. River fue el dominador absoluto, el dueño de la pelota, y Nacional fue el que vio jugar a su rival.
Ya los argentinos habían metido un par de sustos (un remate desviado de Carlos Sánchez, a los 2 minutos, y un tiro libre de Leonardo Pisculichi, a los 5, que atajó Armani) antes de equilibrar el marcador.
Teo vio solo a Pisculichi en la mitad del campo y el 15 visitante mandó un remate fortísimo desde fuera del área que picó antes de meterse al arco de un portero que parecía no tener visión de la jugada, porque cuando vio la pelota ya la tenía muy encima.
Nacional ya no era el mismo de la primera etapa. Se las arregló para generar un par de opciones más: un cabezazo de Sebastián Pérez (que entró para tratar de recuperar el dominio, sin éxito) y un remate desviado de Berrío que terminó costándole la salida del partido.
El juego, la verdad, dejó la sensación de que pudo inclinarse más a favor de River en el final del mismo, cuando Gutiérrez se convirtió en el jugador que agarró la pelota para dejar correr el reloj. Incluso pudieron anotar un gol más, cuando Ramiro Funes Mori se perdió el segundo con un cabezazo desviado.
La Copa Suramericana, como hora y media antes del pitazo final del brasileño Ricardo Marques (quien, a propósito, dejó pegar demasiado, en especial a los de River), está equilibrada y abierta.
Es decir, para cualquiera de los dos. Ahora deberán resolver el título en el Monumental, donde River no ha cedido un solo punto: cuatro partidos, cuatro victorias, con ocho goles anotados y dos recibidos. Pero Nacional ha resuelto todo y ha jugado mejor como visitante...
La vuelta
River Plate recibirá a Nacional el 10 de diciembre en el Monumental de Buenos Aires, a las 7:15 p.m., hora colombiana, para definir el campeón.
Fuente: BOYACARADIO.COM



